Ministro de Defensa de Guatemala: “No podríamos tener resultados contra el narco con sapos adentro”

<p>El ministro de Defensa de Guatemala, Henry Sáenz, asegura que los acuerdos militares con Trump se limitan a “capacitación” en la lucha contra el narcotráfico y proyectos de infraestructura. A cambio, Guatemala ha propuesto un proyecto de canal seco para menguar “una crisis a futuro del Canal de Panamá”.</p>

Yuliana Ramazzini

Read in English

Desde inicios de su administración, el Gobierno de Bernardo Arévalo se ha convertido en un aliado estrecho de los Estados Unidos, a pesar de la distancia ideológica entre un presidente conservador como Trump y uno que se dice socialdemócrata. Han negociado acuerdos tanto económicos como migratorios y militares. El narcotráfico es uno de los intereses principales del país norteamericano y por eso ha empujado a la región centroamericana a combatirlo desde sus propios territorios. En el caso de Guatemala, con la presencia de fuerzas armadas estadounidenses para proyectos de infraestructura y seguridad en las fronteras.

A finales de mayo, el New York Times y El País publicaron versiones sobre un acuerdo entre los dos países para llevar a cabo ataques conjuntos en contra de organizaciones narcotraficantes, provocando una discrepancia cuando el presidente negó tener pacto alguno. En medio de la polémica, el Ministro de Defensa Nacional de Guatemala, Henry Sáenz, negó que existan planes para ataques conjuntos en esta entrevista con El Faro. Pero sí destacó la mano que tendrá el Cuerpo de Ingenieros del Ejército de Estados Unidos en grandes proyectos de infraestructura y aseguró que se está llevando a cabo una depuración del Ejército para eliminar a “sapos” que responden a intereses del narcotráfico.

El ministro, entrenado como Kaibil con una carrera militar extensa, evita pronunciarse sobre los bombardeos de Estados Unidos en el Caribe, diciendo que queda “fuera del territorio nacional”, pero sí tiene algo que decir sobre la política carcelaria del aliado centroamericano más cercano de Trump, el presidente Nayib Bukele. Intenta vender los planes de Guatemala de construir su propia megacárcel dentro de una línea de respeto a los derechos humanos. “No vamos a hacer un campo de concentración”, dijo. “Vamos a hacer una cárcel con las reglas Mandela”.

Si bien el ministro Sáenz garantiza que la cooperación con Estados Unidos en la lucha contra el narcotráfico se limita a capacitaciones, también deja entrever lo que Estados Unidos busca obtener de esta alianza. “Nosotros podemos ser un espejo de una crisis a futuro del Canal de Panamá––algo seguro aquí en Guatemala”, explicó el ministro. “Guatemala puede ser un canal seco muy viable”.

Este año se conmemoran los treinta años de la paz en Guatemala. Antes, el Ejército peleaba en el conflicto armado interno. ¿Hoy a qué se dedica?

Ayer [8 de junio] la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres dio la Alta Naranja por la tormenta tropical Cristina. Somos el centro de las emergencias porque estamos en todo el territorio nacional. Llegan los bomberos y enfermeros, pero los primeros somos nosotros.

Tenemos problemas serios de narcotráfico en Huehuetenango y San Marcos por las peleas de cárteles en el sur de México, que pasan a territorio nacional. Células guatemaltecas también pasan a operar a México. Hace dos semanas descubrimos el laboratorio más grande y complejo que hemos encontrado en Guatemala. Hemos hecho erradicaciones en todo el país, específicamente en el norte de las Verapaces y sur de Petén. En lo que va del gobierno, llevamos más de 13 millones de arbustos de hoja de coca y más de ocho millones de arbustos de marihuana y en las aguas territoriales de Guatemala más de 35 toneladas. Hemos reducido aterrizajes ilegales con droga. Estamos combatiendo el narcotráfico, pero si hay un incendio, es prioridad salvar la vida de la gente.

Este año el señor presidente decidió involucrarnos en seguridad pública y en enero lanzamos la Operación Centinela. Empezamos en el departamento de Escuintla. Días después, tres cárceles se amotinaron y, gracias a Dios, recuperamos el control en 24 horas sin heridos ni muertos. En las calles, nuestra tarea es llegar al fondo de las estructuras y disminuir radicalmente el narcomenudeo en la ciudad.

Ha dicho que quiere “modernizar” al Ejército. ¿Qué significa esto?

Significa transformarlo. Primero porque la decisión de reducirnos hizo que entregarán a Guatemala al crimen organizado transnacional. Fue una aberración para la defensa de los intereses de Guatemala. Paralelamente no fortalecieron las fuerzas de seguridad civil porque tienen que cubrir ese vacío de seguridad que estábamos cubriendo, y no se hizo.

El Ministro de Defensa de Guatemala, Henry Sáenz, es de la fuerza Kaibil. Los Kaibiles son una de las fuerzas especiales más prominentes a nivel regional. Foto de El Faro: Carlos Barrera

Tenemos fusiles de los 70s que son pesados e imprecisos. Necesitamos pasarlos a fusiles livianos con miras ópticas modernas. Los narcotraficantes tienen acceso a la tecnología de punta y contra ellos estamos combatiendo. Por eso trabajamos duro para que todos nuestros comandantes tengan certificado. Yo necesito saber que el comandante de Huehuetenango no está relacionado con criminales. Están pasando por un proceso de verificación de pruebas científicas y por muchas agencias internacionales para poder trabajar antinarcóticos.

Ha mencionado varias veces este ejemplo del proceso de verificación. ¿Antes de que usted llegara qué tan común era…

No pasaba. Hay desinformación. Somos un país que tiene ventaja en la región por los resultados de la lucha contra el narcotráfico, pero en las redes sociales se decía que la DEA me buscaba. Lo luzco porque la verificación ha sido la piedra angular de la estrategia. No podríamos tener los resultados que tenemos si tuviéramos sapos adentro.

Me refiero a, ¿qué tan común era que comandantes tuvieran vínculos con el narco?

Yo eso no se lo puedo afirmar, pero sí lo leo así. No tenemos equipo moderno. En dos meses vamos a recibir al equipo de Estados Unidos. En noviembre vamos a inaugurar la brigada nueva en Petén y ahí van a ver el equipo nuevo. Ahora no caen 73 aviones al año con droga. No tenemos más equipos ni tenemos gente diferente. ¿Cuál es la diferencia? El ejército se va depurando con el tiempo. No tengo las pruebas, tengo los números.

¿Cómo funciona esta depuración del ejército?

Es una depuración natural. Yo me voy a depurar en un año. Entonces, tiene que venir alguien que cubra mi puesto. La depuración es por tiempo, año y conducta. Si alguien se porta mal, también se separa antes de tiempo.

A inicios de año, el presidente Arévalo instaló un estado de sitio. Luego lo redujo a un estado de prevención. ¿Seguimos en estado de prevención? 

Sí. Todas las operaciones que hicimos fueron con orden de allanamiento y acompañaron fiscales y policías. Estamos apostando a la construcción de la seguridad democrática. Es el camino más largo, pero es el más sostenible en el tiempo. El estado de sitio tenía un fin: 30 días. No se extendió. Ahora tenemos seis estados de prevención, pero focalizados. De acuerdo a inteligencia civil, necesitamos operar por tema de pandillas y narcomenudeo. Con la toma de control de las cárceles sabemos que más del 90 % de las órdenes para ejecutar crímenes en las calles salen de las cárceles. Por eso el estado de prevención es esencial para que en cualquier momento que nosotros tengamos información de que van a asesinar, nosotros entramos con una requisa para tratar de impedirlo.

¿Dónde está operando el Ejército hoy en este marco?

Escuintla, Huehuetenango, San Marcos, Guatemala e Izabal.

Los estados de excepción en Centroamérica parecen haberse convertido en la norma. ¿Por qué no somos capaces de combatir al crimen con prácticas democráticas?

Es la tarea pendiente en el marco democrático. Como soldado, si voy en medio de un sembradío, no tomo un solo fruto de ese sembradío. Tenemos normas de cómo comportarnos en la parte militar, pero nunca las hemos tenido en la seguridad pública. Este es el centro de su entrevista porque no estoy contestando yo para Guatemala, estoy contestando para la región y para todos los países democráticos. Estamos dándonos cuenta que las fuerzas de seguridad pública y civil no están siendo suficientes. Todos los gobiernos están teniendo la necesidad de utilizar las fuerzas armadas, pero las están introduciendo sin herramienta legal.

¿En la región se está utilizando el ejército no para la seguridad nacional, sino como un instrumento político?

Yo quiero hacer una diferencia entre El Salvador y Guatemala con todo el respeto. Tenemos diferentes concepciones de proveer la seguridad. El Salvador y su modelo: estado de sitio permanente y cárcel. Estamos procurando una cárcel, pero ¿cuál es la diferencia? He sido criticado porque dicen que no somos igual que El Salvador, pero que utilizamos la mismas medidas. Nosotros utilizamos al Ministerio Público. No abusamos del estado de sitio. Nos da el poder para entrar a cualquier lugar sin orden y sin fuerza pública, solo el ejército. Nunca lo hicimos.

No vamos a hacer un campo de concentración. No vamos a poner un galpón con 100 gentes o 200, con un solo baño. Y no vamos a hacer un juicio para 200 gentes. Vamos a hacer una cárcel con las reglas Mandela, en donde se confina a una persona o dos con un baño. Y van a tener las visitas y los juicios como nuestras leyes dicen. Es un camino más sostenible porque la fuerza pública aún está débil. Pero cuando nosotros terminemos esa cárcel, la guardia penitenciaria va a ser entrenada por Estados Unidos. Ahí vamos a empezar el círculo virtuoso.

A su criterio, ¿la policía guatemalteca es corrupta?

Sí — y no es a mi criterio. Mis subalternos me dicen, “ellos [la policía] no quieren salir con nosotros porque no pueden pedir dinero” o “yo agarré al policía pidiendo dinero y lo pusimos a disposición de las autoridades”. Esto sí se lo podemos comprobar, porque en cada puesto de control siempre hay alguna novedad acerca de eso.

La Fundación Contra el Terrorismo (FCT) le acusa de “traidor” por haberse unido al Gobierno de Arévalo. ¿Hay una división dentro del Ejército sobre Arévalo?

No. Nosotros todos tenemos el profesionalismo y la conciencia de que somos la reserva moral de Guatemala. El señor presidente Bernardo Arévalo fue elegido constitucionalmente, se sometió al sufragio y ganó. La FCT vendía humo diciendo que tenía una influencia que no tenía en el ejército. Yo me encargué de desmantelar esa ficción. Extremistas no tienen participación ninguna en un guión democrático y yo, Henry Sáenz, me estoy encargando personalmente de que todo mundo lo sepa. El ejército es del Estado, no de intereses particulares. Yo abiertamente estoy en contra de Méndez Ruiz y la Fundación Contra el Terrorismo.

Mosaico de fotografías con los antiguos ministros de defensa de Guatemala. Entre las fotografías se encuentra la de Efraín Ríos Montt condenado por actos de genocidio contra la población maya ixil durante el conflicto armado interno. Foto de El Faro: Carlos Barrera

¿Y por qué cree que los sectores conservadores podrían decirle traidor? ¿Por qué se sienten traicionados de que el ejército obedezca a Arévalo?

Le faltó decir que me dicen comunista. Yo creo que les falta sentido común. El señor presidente es nuestro comandante general. Absolutamente todo lo que ha ordenado ha sido legal. Los extremistas quisieran que el señor presidente no tuviera el respaldo del ejército, pero eso no va a pasar, porque en contra de lo que ellos piensan nosotros somos profesionales. Vamos a ampliar el puerto y líneas férreas con el gobierno de Estados Unidos. El señor presidente nos ha permitido abrir las puertas de la comunidad internacional y lo aprovechamos. Este año nuestros soldados y especialistas tuvieron un ajuste salarial importante. Por 47 años [Estados Unidos] no nos vendían armas. Creo que más que yo no siga una línea conservadora como antes, ellos están deslegitimando el trabajo que está haciendo el señor presidente. Es más fácil hacer acusaciones que reconocerlo.

Hace unas semanas, asesinaron a cinco policías hondureños en la frontera con Guatemala. ¿Cuál es su lectura de este atentado?

Tristemente, la corrupción. Ellos [los hondureños] dijeron que fue un tumbe de los mismos policías a una estructura de narcotráfico de Honduras cerca de la frontera. Eso nos puso a prueba a los dos países. Puso a prueba la confianza que teníamos. Intercambiamos información a tiempo. Fue una situación embarazosa para ellos, difícil para nosotros, pero creo que salimos con la nota regular porque pudimos mandar a las unidades inmediatamente. El tema está muy álgido en Izabal y del lado de Corinto.

¿Qué significa en la práctica que Guatemala use tácticas de drones aprendidas de Ucrania contra grupos de narcotraficantes mexicanos?

Nuestro socio estratégico, Estados Unidos, reconoce que, en el tema de drones, la potencia del mundo es Ucrania. Estados Unidos nos está transfiriendo conocimiento. No es Ucrania; no tenemos nada que ver con Ucrania. No mandamos gente a Ucrania, pero sí estamos trabajando para que podamos tener la tecnología.

¿En qué territorios de Guatemala opera el narco hoy?

Está en territorio nacional, con mayor incidencia en Huehuetenango, en San Marcos, en Petén, Izabal y Zacapa.

[rel1]

En 2024 el exdiputado José Ubico se entregó a la justicia en Estados Unidos por delitos de narcotráfico y el ejército le quitó la condecoración que le había dado dos años antes. ¿El ejército cree que Ubico tenía vínculos con el narcotráfico? 

Yo le quité la condecoración. Al ser confeso, obviamente él admitió todos sus delitos en el marco del narcotráfico. En ese momento revertimos esa condecoración.

Entonces, ¿sí creían que tenía vínculos con el narcotráfico?

Él se confesó por delitos de narcotráfico y el ejército no sabía antes. En el momento de la condecoración, era otra administración, pero estoy casi seguro que ellos no sabían de esos vínculos. Condecoraron al diputado que les ayudaba a mejorar el presupuesto, porque era el presidente de la Comisión de la Defensa.

¿La lucha contra el narco también se aplica dentro de las fuerzas de seguridad? 

Les quiero recordar la acción en donde los pakales [Fuerza de Reacción Inmediata Pakal] pasaron de La Mesilla y tuvieron intercambios de disparos. Ahí un [Jeep] J8 quedó en medio del enfrentamiento y todos vimos las escenas. La investigación nos arrojó que el conductor del J8 estaba involucrado con el cartel Chiapas Guatemala y que el líder es el denominado “El Teniente”. Derivado de esta acción, lo pusimos a disposición e incrementamos los polígrafos y las investigaciones internas. Esto va a sacar, seguramente en los próximos días o más adelante, oficiales, suboficiales o tropa que estén involucrados en el narcotráfico o que usen sustancias psicotrópicas.

¿Cómo sale Guatemala de la narcopolítica?

Tenemos que cambiar la Ley Electoral y de Partidos Políticos. Mientras tengamos el famoso listado nacional y las famosas reelecciones eternas, no vamos a poder salir. Es donde se fortalecen las alianzas criminales y donde el narcotráfico se pega a la autoridad local o a la legislativa, que es donde está el poder real. Una elección directa ciudadano por ciudadano y la no reelección impedirían que todas las estructuras estén con la misma figura.

El Ministro de la Defensa Nacional de Guatemala, Henry Sáenz, durante una entrevista a El Faro en su oficina ubicada en el Ministerio de la Defensa Nacional. Foto de El Faro: Carlos Barrera

Ahora, Trump dice poner esa lucha en primer plano en la región. Hace unos días, el New York Times reportó que Guatemala está por comenzar ataques conjuntos. El presidente ha dicho que solo habrá “cooperación”. ¿A qué se refiere?

No es cierto, porque aquí no va a haber bombardeo, no van a venir soldados extranjeros a dirigir operaciones. Los soldados guatemaltecos somos profesionales y tenemos suficiente destreza para conducir operaciones exitosas. Sí necesitamos incrementar nuestra destreza de saltos nocturnos en paracaidismo y desplazarnos en lancha por los ríos de noche. Lo que estamos pidiendo es más educación.

Seguramente van a ver militares que vienen, pero vienen a entrenarnos, no a operar. Y van a ver equipo, pero viene equipo a préstamo, en donación o por compra. Pero no va a haber operaciones dirigidas por Estados Unidos. No va a ser así como en Ecuador, porque la Constitución establece que, si fuera el caso, el presidente debería hacer una solicitud al Congreso. El señor presidente no tiene considerado hacerlo.

¿La Casa Blanca presionó a Guatemala para hacer ataques conjuntos, tal y como informó El País?

No, yo participé en la reunión de ministros de defensa en mayo. La solicitud o el tema era involucrar a los ejércitos en las operaciones en la frontera y contra el narcotráfico. Guatemala ya lo venía haciendo desde el 2024, no hubo presión. Dijimos: incrementemos ahora el apoyo.

[newsletter]

Un funcionario del Gobierno dijo al periódico El País que Estados Unidos presionó a Guatemala para que le permitiera llevar a cabo ataques y televisarlo, pero que Guatemala dijo que no. ¿Esto es cierto?

Desde el Ministerio de la Defensa no pasó eso y yo no tengo conocimiento de presiones. Hablé personalmente con el subsecretario [de Defensa] para el hemisferio, el señor Joseph Humire. Hablamos de incrementar la cooperación y el entrenamiento, nunca de bombardeos ni operaciones de ellos. Yo creo que es lo que los conservadores o radicales quisieran que pasara en Guatemala, desde su posición ideológica.

¿Presionar a Guatemala es una forma indirecta de presionar a México?

Es valedero porque ha tenido su conversación Estados Unidos con México acerca del combate al narcotráfico. Nosotros estamos en el lado sur de México, donde en épocas se vuelve muy violenta. Pero les reitero, con el Ministerio de la Defensa Nacional hemos viajado a la Casa Blanca y ellos han venido, en diferentes niveles, desde el señor secretario, subsecretario, comandante del Comando Sur. Nunca hemos tenido presiones de ese tipo. Nos convertimos en el quinto inversor en defensa en Latinoamérica para Estados Unidos. ¿Qué hemos pedido nosotros? Que se acorten los plazos de entrega del equipo que nosotros ya hemos comprado.

¿Por qué cree que les conviene a estos conservadores hablar así de Estados Unidos?

Es una opinión personal, pero hay un gobierno que está bien identificado en su forma de trabajar. Sí, hay cosas reales: los bombardeos en el Caribe. Se están identificando con un gobierno del que posiblemente después van a querer un apoyo para el proyecto que van a presentar a partir del otro año en las elecciones.

¿Para ustedes esos bombardeos en el Caribe contra los barcos de supuestos narcotraficantes son ilegales?

No quisiera opinar sobre eso porque está fuera del territorio nacional.

El 4 de junio visitó Guatemala el Comandante del Comando Sur, el general Francis Donovan. Usted dijo que “el trabajo conjunto está generando resultados positivos” en la seguridad. ¿Qué tipo de operaciones son?

Hemos desarrollado con varias armadas en la región la Operación Calamar. Es liderada en aguas internacionales por Estados Unidos, pero en cada agua territorial está la marina de cada país. Esto nos ha traído incautaciones de narcotráfico de embarcaciones y hemos coordinado acciones de inteligencia en Cartagena y Miami, específicamente en el Comando Sur. Ningún gobierno en Latinoamérica tiene tantos extraditados como Guatemala: 50 al día de hoy, vinculados con el narcotráfico, pero casi 100 sumándole todos los delitos de coyotaje y otros paralelos. Esos datos nos han puesto como líder en la región.

¿Usted cree que en este gobierno ha incrementado la cooperación con Estados Unidos?

Nos donaron una embarcación, un patrullero, el Hunahpú, que habían frenado en el gobierno de Giammattei los últimos años. Entregaron tres interdictores que entregaron casi ocho toneladas de cocaína en el Pacífico. Y ya vienen dos embarcaciones tipo island, las más grandes que podamos tener. Compradas por nosotros, pero vendidas por ellos a precio de costo. Las operaciones no solo se hacen con fusiles, se están haciendo con tres elementos e inteligencia. El 80 % de lo que tenemos es donación de Estados Unidos.

¿Estados Unidos ha pedido al Ejército guatemalteco ayudar en temas de migración?

Han hecho alguna petición general, no para Guatemala, sino para la región. Ellos saben que tenemos el acuerdo del ciudadano centroamericano. Son ciudadanos los hermanos salvadoreños, hondureños y nicaragüenses. Estamos trabajando en una identificación, por ejemplo, de asiáticos como de Afganistán, de Uzbekistán, de todos esos países que pasan en Guatemala, ahí se encienden las alarmas amarillas.

¿Estados Unidos quiere poner sus propias botas en las fronteras guatemaltecas?

No. Siempre es para capacitarnos a nosotros y proveer equipo para que lo hagamos.

El Gobierno ha ofrecido acuerdos extensos con el Ejército de Estados Unidos: ahora el Cuerpo de Ingenieros está trabajando en los puertos y la infraestructura del país. ¿Por qué vendría el Ejército de Estados Unidos a hacer eso?

Porque se lo pedimos. Estados Unidos está por todo el mundo; ya estaban haciendo infraestructura en Brasil y priorizaron la petición de Guatemala. Pero hay situaciones geoestratégicas como el Canal de Panamá, que está teniendo serios problemas ambientales y si no se gestiona bien, puede tener un colapso y eso generaría un gran problema para las rutas mercantiles. Guatemala puede ser un canal seco muy viable. Se abrió la puerta para que ellos vieran que sí es un escenario real y por eso ahora vamos a tener la ayuda de Estados Unidos. Ya tenemos el primer acuerdo firmado de EPQ [la Empresa Portuaria Quetzal], por los primeros 47 km de línea férrea hacia Escuintla. La comisión viene a hacer un reconocimiento de un nuevo trazo. Le denominamos la “Y” : Puerto Barrios y Puerto Santo Tomás hacia Entre Ríos, un puerto seco, para sacar todos los insumos para que estos dos puntos en un futuro se puedan unir. ¿Cuál es el ofrecimiento de Guatemala? Que nosotros podemos ser un espejo de una crisis a futuro del Canal de Panamá – algo seguro aquí en Guatemala.

Bandera de Israel en la oficina del Ministro de la Defensa de Guatemala, Henry Sáenz, quien no quiso dar su postura sobre el genocidio que comete el Estado de Israel en Gaza. Foto de El Faro: Carlos Barrera

¿Cuánto dinero podría traer ese proyecto al año a las arcas del Estado?

Es a la n potencia. No le puedo decir números reales, pero sí es una vastedad de dinero.

¿Desplazarían comunidades para la construcción del ferrocarril?

Lo que están pensando, a priori, son nuevos trazos. No están pensando en generar conflictividad social, ni quitar de un lugar para poner a otro. Para hacer un proyecto ellos tienen muy claro no perjudicar a las comunidades, pero que sea viable en términos de tiempo.

¿Hay fuerzas armadas estadounidenses en Guatemala, o en las fronteras?

No. No hay soldados estadounidenses armados haciendo operaciones en Guatemala. Pero hay un flujo grande. Tenemos una infinidad de capacitaciones y a veces duran tres días, una semana o dos meses. No vienen a operaciones especiales, como diríamos, off the record. La semana pasada, 42 kaibiles guatemaltecos fueron a entrenarse al estado de Arkansas como el segundo grupo, porque el año pasado mandamos al primer grupo.

¿Estos acuerdos son monedas de cambio con Trump?

El Gobierno de Arévalo ha sido muy lineal en sus objetivos. Trabajamos con los demócratas y no cambiamos un centímetro con los republicanos. Los intereses son bipartidistas porque son intereses nacionales que empatan con los de Estados Unidos. Ahora, en materia antinarcóticos, el estamento militar debería de ser la última opción. El Estado debería tener agencias de inteligencia e investigación especializadas. Nunca hemos hablado de trabajar contra las finanzas del narcotráfico, pero alguien debería quitarles el dinero que están generando.

[rel2]

Usted ha dicho que Guatemala ahora está comprando armas de Estados Unidos que antes compraba de Israel o Colombia. ¿De dónde vienen las armas?

Estamos comprando el M4, que es el que usan las fuerzas armadas de Estados Unidos. Le estamos comprando solo a Estados Unidos. En los setentas Israel nos vendió los fusiles Galil y ya no volvimos a comprar. La segunda dotación de galiles que compramos en 2018, la tiene Colombia, de Galiles Córdoba. Se compraron 8000. Es la industria militar de Colombia que tiene el permiso de fabricar el Galil del Estado de Israel. No volvimos a comprar hasta ahora que estamos comprando los M4.

El año pasado se publicó que Guatemala tenía un acuerdo desde 2023 para comprar equipo militar a empresas israelíes. ¿Qué compraron?

Estamos comprando cascos y equipo individual, carpas, suéteres y ponchos. Eso estamos comprando a Israel.

¿La compra de armas a Estados Unidos no afecta la relación con Israel? 

Ni siquiera hemos tocado el tema. Nosotros compramos por un lado y por otro y no hemos intercambiado información. 

Informes de Naciones Unidas han señalado a Israel de perpetrar un genocidio en Gaza. ¿El Gobierno de Guatemala también lo cree?

El jefe del gobierno es el señor presidente. Él sería el indicado para responder. No tengo comentarios.

¿Usted lo cree?

No tengo comentario al respecto.

¿En Guatemala, el Ministerio de Defensa tiene criterio sobre los casos contra militares retirados acusados de crímenes de lesa humanidad en el marco del conflicto armado? ¿Deberían enfrentar la justicia?

La están enfrentando. Todos los señalados están en juicio y están sujetos a la ley.

El Ministerio de Defensa colabora con las cortes si se les solicita registros?

Nos han pedido siempre registros y datos. En los plazos o antes de los plazos que los jueces determinan, hemos dado la información. En ninguna sola acción hemos retrasado ni impedido, ni hemos dado datos diferentes. Absolutamente el 100 % de mis antecesores y mi persona hemos dado lo que la autoridad competente pide.

¿Este es un punto de fricción con los viejos mandos del ejército? ¿Ellos quieren inculcar su lucha a la nueva generación de soldados?

En lo que llevo de ser ministro, yo no he recibido un solo mensaje ni instrucción de ellos ni de sus familias. Desde que yo estoy aquí, di la instrucción de que teníamos que cumplir al cien por ciento con los requerimientos judiciales.

¿El Ministerio de Defensa piensa, como institución, que ya se ha pasado la página, ya están en otra etapa de su historia?

Sí. Estamos en la modernización y transformación. Estamos en la lucha antinarcótica.

¿Cree que este ejército tiene la responsabilidad de cumplir reparaciones por lo que cometió en la guerra?

Nosotros vamos a cumplir lo que un juez diga. Cuando se llegue a esa esa instancia, tendremos que hacerlo. Si ustedes ponen en perspectiva el total de actores y ponen los Acuerdos de Paz, los únicos que hemos cumplido y más somos nosotros.

A pesar de que probablemente la nueva generación de soldados no estuvo involucrada en el conflicto armado, ¿no cree que el Ejército tiene cierta carga de responsabilidad por lo que sucedió durante del conflicto armado?

Creo que como país, como nación, como sociedad y como institución debemos darle la vuelta a la página. Nosotros a lo interno no hablamos de eso. Nos ocupamos más de la situación actual del país. Se lo digo sin el ánimo de desviar la respuesta directa, sin el ánimo de no contestarle.

¿No cree que deberían hablar de eso?

De hecho deberíamos de tenerlo en la historia. Pero todavía estamos viviendo los hechos y podemos vivirlos muy alteradamente. Dice un historiador que 50 años es muy poco. Creo que todavía estamos construyendo los hechos. Hay sectores de la sociedad muy jóvenes que están hablando de hechos que no pasaron o que sí ocurrieron, pero que son alterados. Estamos teniendo cuidado de construir lo que de verdad pasó y estudiarlo.

¿Cree que se cometió un genocidio en Guatemala?

No. Eso sí, no.

Las Naciones Unidas concluyó que sí hubo un genocidio. ¿Qué piensa usted de eso?

Hay alteraciones. No hay un documento científico que [pruebe que se] haya desaparecido a una raza o [que hubo] una orden directa contra una etnia. De hecho, yo todavía tengo ixiles oficiales, especialistas y tropas que están combatiendo el narcotráfico. Botamos muy fácilmente lo que se establece, porque si hubiera [genocidio] se hubiera desaparecido esa etnia por completo de la historia de la faz de la tierra.

Se emitió una sentencia contra Ríos Montt por genocidio y estamos en medio de otro juicio contra Benedicto Lucas García. El Estado ha reconocido que existe ese delito. ¿Eso tampoco le indica que hubo genocidio?

Bueno, como con el neandertal, estamos buscando el enlace para la evolución completa. Todavía lo estamos buscando. Hoy mi posición es que no. Si encuentran la prueba, me tendré que retractar, pero a falta de prueba mi posición es que no lo hay.

¿En Guatemala se hace política desde el trauma y un tejido social roto?

Si usted me hubiera hecho esa pregunta hace año y medio, no se lo hubiera podido contestar. Yo no entendía lo del tejido. Uno ve las expresiones y uno las pone muy ideológicas o muy cajoneras. Pero hay áreas donde ha sido más difícil hacer esa reconstrucción del tejido. Sololá y Quiché son esas áreas. Pero en Sololá y en Quiché, la buena noticia es que estamos trabajando con el Cuerpo de Ingenieros.

Con la llegada a la presidencial de Bernardo Arévalo, en enero del 2024, Henry Sáenz fue nombrado como Ministro de Defensa Nacional. Desde entonces su trabajo se ha enfocado en la protección de las fronteras, la lucha contra el narcotráfico y el trabajo en conjunto con la policía durante el Estado de Emergencia instalado en enero del 2026. Foto de El Faro: Carlos Barrera

¿Guatemala tiene un plan para deshacerse de sus municiones viejas y volátiles? ¿Está combatiendo la venta ilegal de estas armas?

Sí, estamos combatiendo la venta ilegal. Llevamos incautadas más de 6,000 armas en estos dos años y medio. Es algo espantoso y preocupante. Todo lo estamos incautando en el puerto, con dirección a Huehuetenango. Estamos trabajando con el socio estratégico, con una agencia especializada en la destrucción de armamento. Ellos invierten en mejorar nuestros almacenes y en destruir todo el equipo obsoleto.

Hay documentales donde agentes de la PNC han dicho que no tienen equipo suficiente para hacer su labor y han comprado armas ilegales. ¿Esto es cierto?

Yo no le puedo dar ese dato, no tengo conocimiento. Sí hay un dilema ético entre los expertos. Hay 6,000 armas incautadas que proceden del crimen organizado transnacional. ¿Se las damos a las fuerzas de seguridad pública? Las armas ilegales que llegan a Guatemala que se incautaron, son principalmente marcas estadounidenses, como en México. Un 90 % de las armas son compradas en Estados Unidos y el resto armas rusas: la AK-47.

¿Hay más municiones que celulares en Guatemala?

Sí. Cada arma legal puede tener hasta 500 municiones en cierto periodo de tiempo. Creo que ya es tiempo de redefinir la ley. Se tiene que endurecer y hacer más clara. Hay muchas áreas grises de las que se aprovechan los importadores para hacer negocio en detrimento de la seguridad. Todo el mundo dice, "Sí, pero son armas legales, que es munición legal”. Pero ese espacio gris hace que sean números escandalosos. Claro, no soy la panacea, se tendría que sentar un equipo profesional a hacerlo y la ley debe de ser mejorada ya.