La Policía Nacional Civil está menguando
<p>Desde que en enero de 2015 inició la <em>guerra</em> contra las maras, un promedio de 52 hombres y mujeres ha renunciado cada mes a su trabajo en la Policía Nacional Civil, una hemorragia que afecta sobremanera a los empleados de menores ingresos: los agentes y los administrativos. La <em>guerra</em> también está pasando factura a la Academia Nacional de Seguridad Pública, que ha reducido a la mitad el número de policías graduados. La combinación de renuncias disparadas y vocaciones decrecientes ha provocado que la planilla del personal operativo haya bajado en 1,200 efectivos en dos años.</p>
Roberto Valencia
