Salvar un manglar: la tarea de Sísifo de una comunidad tica

<p>Hace más de cuatro décadas, cuando Rebeca Espinoza era una niña, su padre recorría el río Sierpe y los canales del manglar para pescar y <i>pianguar, </i>extraer moluscos de entre las raíces y el lodo del manglar, lo que en otros países de Centroamérica se conoce como curilear. En aquellos años se extraía una tinta del árbol de mangle que se utilizaba para pintar cuero. Así como el padre de Rebeca, cientos de habitantes de los alrededores del humedal de Térraba-Sierpe sostenían a sus familias de la extracción de tinta y madera de árboles de mangle. Adrián, que por aquellos tiempos era un adolescente, chapoteaba por el lodo del manglar buscando los árboles más frondosos para talarlos y vender sus troncos como madera, los más delgados los utilizaba para hacer carbón. </p>

Carlos Barrera